sábado, 25 de abril de 2015

La música para Clara | Elizabeth Subercaseaux

Título: La música para Clara
Autora: Elizabeth Subercaseaux
Género: Novela histórica
Editorial: Lumen
ISBN: 9788426401960
Nº de páginas:400
Precio: 20,90 €

Clara Wieck nació con un don en sus manos y en su corazón. Estaba destinada a ser una gran pianista y una bella persona. Impulsada por su padre, quien le dio la posibilidad de convertir el sonido de las teclas de un piano en armonías perfectas, Clara vivió un constante conflicto vital. Enamorada desde que era una niña del músico Robert Schumann, Clara se debatió entre su arte, su amor por Robert y su responsabilidad como madre. Su vida no fue un camino de rosas. Sufrió por los suyos y buscó siempre la manera de encontrar un equilibro en una existencia en la que la muerte y la locura la rondaron constantemente. Ahora su tataranieta rescata a la Clara Schumann más auténtica y hermosa.

La música para Clara es una novela ambiciosa que profundiza en los sentimientos más personales de Clara y Robert Schumann mientras repasa los momentos más importantes de sus vidas. El relato se estructura en capítulos independientes en los que alternativamente hablan Clara y Robert. Ambos se encuentran en momentos avanzados de su vida, separados el uno del otro. 

Clara Schumann es una mujer mayor que se encuentra al final de su carrera y de su vida. Acompañada por algunos de sus hijos y de sus nietos, Clara va recordando momentos clave de su existencia. A partir de cartas transcritas o recuerdos relatados a los suyos, Clara viaja al pasado. Los primeros momentos de su carrera como pianista, siendo aún una niña, inician la historia. Clara recuerda entonces cómo su padre se volcó en cuerpo y alma en su futuro como intérprete, hasta el punto que los que los conocían no podían entender que su talento no fuera acompañado de una rígida educación: Mi padre jamás me maltrató. La gente no lo entendía: para lograr algo importante en el arte, la educación y el estilo de vida no podían ser los de personas comunes y corrientes


Clara recuerda en muchos momentos un mundo feliz, rodeado de música, belleza y personas interesantes, viviendo una infancia distinta a lo normal: En lugar de asistir a bailes frívolos asistía a buenas óperas y desde muy niña estuve en contacto directo con los músicos más distinguidos

El señor Wieck y su hija recorrieron la vieja Europa recordando, salvando las distancias, aquellas tournés de Mozart con su progenitor. El mundo se rendía entonces a sus pies, a su talento, a su preciosa manera de crear música de las teclas de un piano. Sabía que la relación más importante entre yo y mi piano, no entre yo y la audiencia. La audiencia desaparecía mientras el piano recibía mi cuerpo y a través de mi cuerpo, la música

Desde el sanatorio de Endenich, Robert recuerda los años en los que conoció a Clara, en casa de su padre, y se enamoró de aquella niña alegre, hermosa y con magia en sus dedos. Empezó entonces una larga lucha para conseguir que el señor Wieck aceptara la unión entre su hija y el que entonces no era aún el gran compositor en el que se iba a convertir. Friedrich Wieck no quería que su hija se casara, porque sabía que eso significaría el fin de su carrera como pianista. Una lucha que las mujeres de su tiempo conocían a la perfección, como le recordaba constantemente el mundo: Una madre debe estar con sus niños, señora Schumann. Esas señoras tan elegantes que la aplauden en los teatros, ¿adónde van después de los conciertos? A sus casas, para estar con sus hijos. ¿Y usted? A un cuarto de hotel.

Clara vivió toda su vida luchando contra los prejuicios de su época. Pero aunque ella tuvo siempre claro una cosa, de ninguna manera estaba dispuesta a sacrificar a la artista para ser una buena ama de casa, lo cierto es que no se libró del dolor que suponía alejarse de sus hijos. Clara y Robert Schumann tuvieron siete hijos, vio morir a dos, mientras otro se consumía en su sanatorio, como años antes lo hiciera su padre. Y los que sobrevivieron tuvieron un padre alejado primero en su habitación componiendo, después en Endenich, y una madre tocando en algún rincón del continente. Aun así, la novela remarca el amor que siempre existió entre padres e hijos. 



A pesar de que Clara intentó superar los prejuicios contra las mujeres profesionales, aceptó también de manera natural las limitaciones que les imponían: Quizá alguna vez me atreviera a dar el salto. Tal vez me animara a seguir adelante con mis composiciones... Nunca lo hice. Después de todo, las mujeres no hemos nacido para componer

Cuando toma la palabra Robert, recuerda el profundo amor que siempre sintió por su esposa, y reconoce el gran apoyo que supuso siempre tenerla a su lado: Esos primeros años en Leipzig habrán sido difíciles para Clara con este marido silencioso, introvertido... para mí, en cambio, era el cielo. Respiraba a través de Clara, pensaba a través de Clara, componía a través de Clara. Ella me daba la estabilidad necesaria para llevar a cabo mis proyectos musicales.

Los relatos de Clara y Robert suponen también una ventana al mundo de la música y la cultura del siglo XIX. Nombres como Chopin, Mendelssohn, Wagner, George Sand, Pauline Viardot, hombres y mujeres que dieron a la historia del arte musical y de la literatura grandes obras inmortales y que convivieron con los personajes de la novela. 

Durante décadas he vivido fascinado por la personalidad y el talento de Bettina von Arnim, espíritu libre, valiente, siempre dispuesta a desafiar a retrógrados e ignorantes. 



Por encima de todos ellos, Johannes Brahms, quien se mantuvo cerca de los Schumann toda su vida y se convirtió en un compañero y amigo fiel. Brahms estuvo siempre al lado de Clara, a quien al final de sus días le confesaría su amor a la señora Schumann. 

La música para Clara termina la narración alternada entre Clara y Robert cuando este fallece en el sanatorio. Al final del libro, es sólo ella y un narrador anónimo los que concluyen la historia. Una historia de amor, de arte, de belleza. Una historia de dolor, también, de lucha continua, en la que tanto Robert como Clara se enfrentaron al mundo. Cuando Robert fallece, Clara se repite una y otra vez, a modo de letanía: Basta de quejumbres Clara. Solo recuerda: Marie trece, Elise once, Julie nueve, Ludwig seis, Ferdinand cinco, Eugenie cuatro, Felix cinco meses en mi vientre... Si lograste sobrevivir ese día no te costará sobrevivir al de mañana. 



La novela toma aún más valor cuando descubrimos que su autora, Elizabeth Subercaseaux, es descendiente directa de Clara y Robert Schumann, concretamente su tataranieta. Elizabeth ha recuperado parte del legado de su familia, ha viajado a los lugares en los que vivieron y ha resucitado la esencia de dos grandes de la música. 

Ha sido un viaje maravilloso. Estoy tan cerca de ellos que a veces me parece verlos en persona. Les escucho hablar. Cuando abro mi piano siento a Robert junto a mí y a veo a Clara apuntando el teclado mientras me enseña lo que su padre le enseñaba a ella: "Uno, y dos, y tres, contando los tiempos, no te detengas, el piano es ritmo y fluidez, como un río".

Elizabeth Subercaseaux es escritora y periodista. En la actualidad vive en Pennsylvania, Estados Unidos. Ha sido profesora en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile y ha trabajado como reportera, corresponsal y columnista para diversos medios chilenos y extranjeros. Ha publicado veinticinco libros, muchos de ellos traducidos al alemán, inglés, francés, portugués, holandés, italiano y chino.

Su última novela, La música para Clara es una NOVELA en mayúsculas. Un libro que me ha hecho disfrutar de la lectura hasta límites insospechados. Un relato hermoso, sublime, maravilloso.

La recomiendo a todos aquellos que amen la historia, la música, el arte y quieran sumergirse en una historia de amor, de lucha, de constante superación y, por encima de todo, de personas con grandeza de espíritu y belleza en el corazón. 

4 comentarios:

  1. No conocía este libro. Y has conseguido llamar toda mi atención. Me gustan este tipo de historias.
    Besotes!!

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola! Yo hace mucho tiempo que quiero leer este libro, y tu reseña ha echo que lo quiera leer YA. Además de que me gusta muchísimo el tema, a ver cuando me hago con él.
    Me gusta mucho tu blog y me quedo :) Aquí te dejo mi enlace por si quieres pasarte por el mío: http://librosdeaguaymiel.blogspot.com.es/
    Un saludo,
    E. Báthory.

    ResponderEliminar
  3. Otro para anotar y comprar en cuanto pueda, (junto con el tuyo claro),que ahora vienen muchos pagos. Besos.

    ResponderEliminar
  4. Qué interesante! Realmente me atrapó la reseña. Muchas ganas de leerlo

    ResponderEliminar

¿Has leído este libro? Me encantaría conocer tu opinión sobre el mismo