miércoles, 4 de febrero de 2015

Clara Janés: La literatura es un arma para los derechos de las mujeres



La Editorial Siruela publicó el mes pasado un ensayo magnífico de Clara Janés en el que se reseguía la historia de las mujeres a través de sus escasos textos conservados desde el principio de los tiempos en los que aparece la escritura. Guardar la casa y cerrar la boca es un libro indispensable para los amantes de las letras y los apasionados por la historia de las mujeres. Aquí os dejo una entrevista que tuvo a bien responder su autora hace unos días. 

Guardar la casa y cerrar la boca es un precioso recorrido por las letras femeninas de distintos tiempos y lugares. ¿Cómo surgió la idea de este libro?

La idea se fue formando poco a poco. De estudiante en la universidad de Barcelona hice un trabajo sobre la Condesa de Dia para la clase de provenzal, luego seguí interesándome siempre por el tema de la mujer en relación con la escritura. En cualquier trabajo que hiciera, artículos, secciones de poesía en revista, etc. las heroicas mujeres figuraban. Ya en los años ochenta realicé una antología de poesía femenina española desde el siglo XVI y no tardaron en agotarse dos ediciones. Seguí investigando. Hace dos años comisarié una exposición en la biblioteca nacional que tiene una enorme riqueza. Había mucho más en mis carpetas, era asombroso el impulso literario de las mujeres en todas partes del mundo. Había pues, que hacer un libro.  

El título del ensayo está sacado de una cita de Fray Luis de León. ¿Por qué esta obsesión por callar a las mujeres? 

Ya se sabe que el destino de la mujer era era tener hijos - en la religión católica, desde luego-. Fray Luis no era la excepción, seguía la norma. Sin embargo, fue una monja, sor Ana de Jesús - discípula de Santa Teresa - la depositaria de su traducción del Cantar de los Cantares y probablemente, igual que San Juan de la Cruz, que le confió el Cántico - ella sola, por cierto, merecería un trabajo muy a fondo - la que podía seguirlo con gran fidelidad. 

A pesar de las dificultades que han tenido las mujeres por no cerrar la boca, no son pocas, como vemos en tu libro, las que no se resignaron ni se resignan a acallar sus ideas. ¿Crees que si les hubieran dejado hablar, habría sido mucha más la creación literaria femenina? 

De hecho, no se trata sólo de que dejen o no hablar, se trata de la enseñanza recibida y de su lugar en la sociedad. El hecho de la mujer universitaria es reciente. Otra cosa es la narradora-contadora de cuentos y de la historia - como el caso de la novelista Murasaki Shikibu- o de las cantoras profesionales. Y ahí podría hablarse también de los que se ha conservado y lo que se ha perdido. Para mí es asombroso que no se conserve casi nada de lo escrito por las romanas, cuando de pronto encontramos El discurso de Hortencia, en el que bien pudo inspirarse Shakespeare para redactar el de Marco Antonio en Julio César. Ta eficaz resulta. 
  
¿En que se diferencia la literatura femenina de la masculina? ¿Qué es la literatura "femenina"? 

No voy a decir nombres pero léase la obra Saturnal de Rosa Chacel donde claramente expresó la cuestión de los sexos, aplicable también a la literatura, hace ya un siglo. 

En Guardar la casa y cerrar la boca nos invitas a descubrir mundos literarios femeninos del pasado y del presente y de muchos lugares del mundo. ¿Cuál es, en tu opinión, el momento y/o el lugar más representativo de la lucha de las mujeres por defender su sitio en el mundo? 

Me fascina, en este sentido, la actitud de las mujeres afganas de habla pashtún - al menos hasta finales del siglo pasado - que hacían poemas con contenido erótico a sus amantes a riesgo de ser lapidadas. 

¿Cuál es tu favorito? 

Favoritos los son todos, cada uno a su modo lleva a cabo esa reivindicación tan necesaria. Además son tan coloridos, tan especiales cada uno de esos mundos, que me es difícil decantarme por uno solo. 

Si tuvieras que escoger una mujer de todas las que aparecen en la obra, ¿con cuál te quedarías?

Me quedaría con la primera, la sacerdotisa acadia Enheduana, de hecho el primer escritor de nombre conocido. Este sería ya un motivo para desmentir las posturas machistas. Según lo que nos queda, parecería que antes escribió o cantó la mujer que el hombre. Pero es que la fuerza con la que se enfrentaba a los sacerdotes, que no querían reconocer su autoridad, me parece un ejemplo a seguir. Dice de uno "como él [Ebih] no besó el suelo ante mí / ni barrió el polvo ante mí con su barba / alzaré mi mano sobre su pueblo instigador / y le enseñaré a temerme". Eso en el tercer milenio antes de Cristo. 

¿Crees que la literatura es un arma indispensable para la defensa de los derechos de las mujeres? 

La literatura es un arma, indudablemente, para los derechos de las mujeres y para otras cosas. 

¿Algún nuevo proyecto entre manos? 

Acabo de publicar la poesía del Premio Nobel de Física Erwin Schrödinger (Candentes cenizas) y sigo investigando sobre su nexo con España, empezando con Ortega y Gasset y Zubiri. La ciencia es otro de los temas que me cautivan y al ver la extraordinaria relación del famoso inventor de la paradoja del gato - y de su amigo Einstein - con nuestro país, estoy ya con un montón de fichas...

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