lunes, 4 de junio de 2018

La mística de la feminidad | Betty Friedan

Título: La mística de la feminidad
Autora: Betty Friedan
Género: Ensayo
Editorial: Cátedra
ISBN: 978-84-376-3604-7
Nº de páginas: 472
Precio: 25,65 €

En 1963 se publicaba un libro que cambiaría la vida de miles de mujeres en los Estados Unidos y del resto del mundo. La mística de la feminidad supuso un necesario consuelo para todas las amas de casa que agonizaban en silencio en la soledad de sus hogares y marcaría un punto de inflexión en los movimientos feministas de los últimos tiempos. 

La mística de la feminidad es un texto necesario para entender las últimas décadas del feminismo, de su Tercera ola. A lo largo de cientos de páginas plagadas de testimonios, reflexiones y exposiciones sobre cuestiones sociales y psicológicas, Betty Friedan expuso una situación que miles de mujeres en los Estados Unidos llevaban décadas sufriendo sin llegar a verbalizarlo.A mediados del siglo pasado, cuando las mujeres habían alcanzo unas reivindicaciones largamente reclamadas, como el sufragio o el acceso a la universidad, volvieron a encontrarse con la disyuntiva de dedicarse al hogar o a su profesión. La publicidad y la opinión pública no les dejó mucho margen de maniobra iniciándose una campaña a gran escala para hacer creer a las mujeres que los nuevos electrodomésticos y una vida dedicada a su marido e hijos era el único camino para alcanzar la felicidad. 

La campaña de propaganda fue de lo más efectiva. Las mujeres estudiaban en los colleges más prestigiosos y se les mostraba un universo de posibilidades profesionales que finalizaban en el momento en el que contraían matrimonio o tenían el primer hijo. Muchas de aquellas mujeres se preguntaban en silencio por qué les habían mostrado el mundo para después obligarlas a permanecer encerradas entre lavadoras y aspiradoras.

Betty Friedan fue una de aquellas miles de mujeres anónimas que un día decidió verbalizar lo que ella denominó "El malestar que no tiene nombre". Estudiante brillante y profesional del mundo del periodismo, Friedan tuvo que dejar su independencia profesional para casarse y tener hijos. Ya lo había observado en su propia madre y ahora ella se veía atrapada en aquel mundo en el que se suponía que debía ser la persona más feliz del mundo. Pero tras autoanalizarse y observar al resto de mujeres que la rodeaban se dio cuenta que no era así.

El malestar ha permanecido enterrado, acallado, en las mentes de las mujeres estadounidenses, durante muchos años. Era una inquietud extraña, una sensación de insatisfacción, un anhelo que las mujeres padecían mediado el siglo XX en Estados Unidos. 



Sus primeras indagaciones las quiso publicar en forma de artículo pero las revistas femeninas para las que aún colaboraba de manera esporádica estaban más interesadas en textos sobre recetas culinarias o trucos caseros. Friedan no se rindió y decidió continuar investigando hasta que nació La mística de la feminidad, un libro extenso muy bien documentado en el que da voz a testimonios de mujeres frustradas y analiza por qué la sociedad se afanó en relegarlas, de nuevo, al ámbito privado. Friedan analiza teorías como las de Freud o el funcionalismo y revisa la historia anterior del feminismo para entender cómo se llegó a esta situación. 

Se les enseñaba a sentir pena por las mujeres neuróticas, poco femeninas e infelices que querían ser poetisas o médicas o presidentas. Aprendieron que las mujeres femeninas de verdad no aspiraban a tener una carrera ni unos estudios superiores ni derechos políticos - la independencia y las oportunidades por las que luchaban las trasnochadas feministas. 

Las mujeres a las que describe Friedan me recuerdan a las protagonistas de la película La sonrisa de Mona Lisa en la que unas jóvenes estudiantes brillantes de Wellesley College en 1953 se debaten entre seguir los pasos de su profesora, una mujer independiente soltera y maestra de arte o casarse y tener hijos pero teniendo que renunciar a su carrera. O la mujer que interpreta Julianne Moore en Las horas cuya situación de ansiedad y depresión en su hermosa casa solitaria la llevan a soñar con el suicidio. 



En la introducción a esta edición, Amelia Valcárcel nos dice que estamos ante un libro extraordinariamente influyente. Esta obra ha resultado ser decisiva en el acompañamiento de uno de los cambios sociales más determinantes del siglos XX: la posición y autoconciencia de las mujeres como grupo

La obra de Betty Friedan, junto a El segundo sexo de Simone de Beauvoir, se convirtió en un referente de la Tercera Ola del feminismo. Un año después de publicarse ganaba el premio Pulitzer y se convertía en un éxito de ventas. 

La mística de la feminidad es un libro magnífico, revelador. Me ha encantado leerlo porque me ha ayudado a entender muchas cosas de la historia reciente del feminismo y de las mujeres. Incluso he llegado a comprender situaciones de mi propia historia. 

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