lunes, 19 de mayo de 2014

María Pilar Queralt del Hierro: Quiero rescatar del olvido a tanta mujer olvidada o ignorada

Son muchas las mujeres famosas en la historia que tuvieron también hijas famosas. Mujeres que siguieron los pasos de sus progenitoras con mayor o menor acierto. Algunas no pudieron estar a la altura, otras ni tan siquiera lo intentaron, mientras que algunas fueron grandes compañeras profesionales. 

Para descubrir historias de madres e hijas famosas, la historiadora María Pilar Queralt del Hierro nos regala este precioso ensayo que hace unos días ya reseñé y os recomendé: Las Agripinas, las Curie, Mary Shelley y Mary Wollstonecraft, la reina Isabel I y Juana La Loca y las emperatrices María Teresa y Elizabeth de Baviera con sus respectivas hijas, son algunas de las protagonistas de excepción de Madres e hijas en la historia.

Ahora, tenemos la suerte y el honor de poder comentarla con la propia autora. 

¿Cómo surgió la idea de hablar de mujeres históricas desde esta faceta tan maternal?

Posiblemente del hecho de ser miembro de una saga femenina fuerte me haya influido. Como explico en la introducción del libro he convivido en el tiempo y en el espacio con mi abuela materna, mi madre y mi hija. Entre las cuatro siempre existió una unión tan estrecha que aún ahora, cuando las dos primeras ya no están, pervive. Pero, además, me intrigaba saber si entre una madre y una hija, ambas con proyección social, podían darse también rivalidades, celos… 

La pregunta es, casi, obligada ¿Por qué tándem madre-hija, tiene mayor predilección? ¿Y por las que menos?

Es difícil decirlo. No me gustan las Agripinas, especialmente por su carácter de ambiciosas e intrigantes ni tampoco que Catalina de Aragón volcara en su hija su frustración personal, una actitud que acabó por tener incluso consecuencias políticas. En cuanto a mis preferencias, sin duda Marie e Irene Curie. Su colaboración laboral se unió a una devoción mutua verdaderamente encomiable. Me sorprende también la relación de Sissi con María Valeria, un tándem en el que, con mirada tradicional, se invirtieron los papeles: la madre era la rebelde y la hija, prudente y equilibrada, parecía velar por ella.

De todas las historias, la que quizás me emocionó más fue el relato de Mary Shelley, quien, a pesar de no haber conocido a su madre, la gran feminista Mary Wollstonecraft, sintió toda su vida un amor y una devoción incomparables. ¿Es quizás un ejemplo más de que la maternidad es algo incomparable y determinante en la vida de las personas?

Es evidente que la huella de la madre está siempre presente para bien o para mal en las hijas. Imagino que la ausencia de una madre desde el nacimiento puede llevar al huérfano bien a crear una imagen virtual de la ausente o a sustituirla por otra persona. En este caso, la atormentada vida de Mary Wollstonecraft y el lirismo presente en la obra de su hija, Mary Shelley, me permitieron recrear una relación que, ciertamente, es el capítulo más literario del libro.

¿Cree que es más importante la faceta maternal o la profesional en el caso de todas las mujeres que podemos descubrir en su libro?

No me gusta separar ambas cosas. El ser humano es uno e indivisible y, por tanto, la profesión también forma parte de la propia idiosincrasia. Además, en el libro el desempeño “laboral” de las protagonistas solo es elegido en tres casos: las Curie, Las Pankhurst y el tándem Wollstoncraft/Shelley, al resto les viene dado por nacimiento con lo que es imposible separar su condición de madre del desempeño de su tarea de gobierno.

En muchas de sus obras, ya sea en forma de ensayo o de novela, aborda la vida de mujeres que han tenido un papel más o menos destacado en la historia. ¿De dónde surge su pasión por la historia en femenino?

Sin duda, de la curiosidad. Mi pasión por la historia ya estaba presente cuando solo era una niña, pero solo topaba con nombres masculinos y siempre me preguntaba dónde estaban las mujeres. Con el paso de los años, la curiosidad se transformó en una obligación: rescatar del olvido a tanta mujer olvidada o ignorada.



¿Cree que las mujeres no han encontrado aún el lugar que se merecen? Me refiero en la historia.

Sigue siendo –salvo excepciones—un personaje de segunda fila. También es cierto que durante siglos las circunstancias sociales han obligado a las mujeres a ocupar un segundo plano. Pero, incluso ahora, los manuales de historia, las biografías, las novelas históricas… tratan a los personajes femeninos con una cierta reserva o, por el contrario, los mitifica, lo que a veces es peor que el olvido ya que el resultado es una imagen totalmente distorsionada.

¿Y en el presente?

La mujer occidental ha conseguido, al menos sobre el papel, la igualdad de derechos. Pero la realidad demuestra que en los grandes centros de poder todavía no hay mujeres o su presencia siempre es minoritaria. Por otra parte, la publicidad, la moda, los medios…contribuyen a bombardearnos con la imagen de una mujer que poco tiene que ver con la realidad, sino que se adapta a los patrones tradicionales: frívola, consumista, obsesionada por la belleza… A todas nos gusta cuidarnos –también a ellos- pero cuando pienso en la abundancia de jóvenes con trastornos alimentarios, me llegan noticias de una mayoría femenina en las filas del paro o de las cifras que demuestran las diferencias salariales, me dan escalofríos. Y eso, sin hablar de la situación de la mujer en el Tercer Mundo.

¿Por qué que la historia de las mujeres está teniendo cada vez más interés entre historiadores y escritores y el público en general?

Supongo que porque hay que rendirse a la evidencia e intentar paliar un auténtico agravio histórico.

¿Alguna otra obra, de mujeres o no, en camino?

Si, por supuesto. Ahora tengo entre manos una novela y un ensayo divulgativo ¡con más mujeres como protagonistas!


Muchas gracias por su tiempo y muchos éxitos. Y estaremos esperando sus nuevas historias.

3 comentarios:

  1. NO he leído el libro pero creo que es muy interesante tanto el libro como su autora :)

    Bs.

    ResponderEliminar
  2. Me encantó este libro y también Las Damas del Rey. Gracias Sandra por esta entrevista, me ha gustado mucho conocer más a esta autora.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Una entrevista muy interesante, Te acompaño en el rescate de tantas mujeres que han tenido que sufrir el olvido o el "borrado" de la Historia y aún más si es por que destacase el varón.

    Saludos

    ResponderEliminar

¿Has leído este libro? Me encantaría conocer tu opinión sobre el mismo